Se trata de un mueble cuyo interior está diseñado para albergar botellas de vino en posición horizontal, manteniendo cada tipo de vino a la temperatura óptima de consumo, para lo cual dispone de varios termostatos. Estos armarios tienen la ventaja de poder disponer en la misma sala del comedor, y en un espacio reducido, de toda la bodega de vinos necesaria para el servicio de día, a la temperatura idónea de consumo, evitando el tener que realizar desplazamientos a la bodega.